La historia de Willie y George Muse es una de las más conocidas en cuanto a personas que pasaron gran parte de su vida en el circo.
Podríamos decir que ya desde el momento en que llegaron al mundo y se descubrió su singular aspecto, la mala suerte y la maldad humana alargaron sus zarpas para atraparlos, pero el desenlace que tuvieron finalmente sus andanzas, es algo muy sorprendente.
Willie y George, los dos hermanos albinos del mundo del circo
Ese era ni más ni menos su pena: el albinismo. Estos dos hermanos negros albinos nacidos en la década de 1890, fueron vistos por casualidad por unos cazarecompensas. Viendo la particularidad física de aquellos niños de nueve años, pensaron que serían todo un gancho para atraer dinero en el mundo del circo. Y no lo dudaron: los secuestraron y posteriormente, los vendieron.
Willie y George crecieron pensando que sus padres habían muerto, y que el mundo del circo, les había querido dar una segunda oportunidad. No recibieron ninguna educación, cariño o cuidados adecuados. Se les obligaba a dejar crecer el cabello, de forma que sus rastas de cabello rubio casi blanco, les diera un aire más sobrenatural, más salvaje.
A principios del siglo XX, el director de circo Al G. Barnes se sirvió de ellos para crear un espectáculo donde ambos chicos debían hacer de caníbales ecuatorianos blancos. Se les llamó Eko e Iko. No obstante, después de varios tours, se dieron cuenta que el espectáculo no gustaba demasiado, así que crearon otro: debían ser “embajadores de Marte”.
Se les obligó a tocar un instrumento, la mandolina. De esa forma algo ridícula, el público, entre risas y asombro disfrutaba enormemente de aquella esperpéntica actuación. Y la compañía gano dinero, mucho dinero, altas cantidades de las cuales, los hermanos Muse jamás vieron un dólar.
En 1927 empezaron a trabajar para la famosa compañía circense “Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus”, momento en que la casualidad, les trajo por fin algo bueno: su madre finalmente les localizó. Levantó cielo y tierra, le demandó pública y legalmente, y al poco tiempo, los dos jóvenes fueron “liberados”.
¿Terminó todo esto aquí? ¿Finalizó el periplo de los hermanos albinos con el reencuentro de su madre? En absoluto. Aconsejados por su familia, decidieron presentar una demanda por el secuestro, y por no haber percibido ningún salario por su explotación a lo largo de esos 20 años. Al principio pidieron un pago de 100.000 dólares, sin embargo ocurrió algo. El juicio se retrasó y, con ello, la expectación popular perdió fuerza y sus nombres, dejaron de aparecer en la prensa.
Recibieron tan poco dinero, que fueron conscientes de algo: la única forma de sobrevivir era volviendo al mundo del espectáculo. Y por asombroso que nos parezca, así lo hicieron… Y con mucho éxito para sorpresa de ellos mismos. En el Madison Square Garden conseguían cerca de 10.000 espectadores cada noche.
Esta vez, el espectáculo y los beneficios eran para ellos, así como el triunfo. En la década de 1930 que recorrieron Europa, Asia y Australia. Actuaron para la realeza, incluso para la reina de Inglaterra. Siempre vivieron juntos, llevaron una buena y larga vida, hasta que George Muse murió en 1971. Puede que pienses que como siempre ocurre en estos casos, al poco le siguió su hermano Willie… Pero la verdad es que no fue así, su longevidad fue asombrosa, puesto que siguió actuando y tocando la mandolina casi hasta el día de su muerte: el Viernes Santo de 2001.






